Despertar a su lado ya no es lo
mismo que hace años. El hastío y la rutina han acabado con lo que alguna vez
fue un ferviente amor. He llegado a pensar que ninguno de los dos es el mismo
que antes. Parece que los cambios han sido demasiado. Hemos llegado al punto
del rechazo mutuo, pero hay algo que no me permite dejarla.
Recuerdo
cuándo nos conocimos. Todo parecía tan perfecto, casi como si lo hubiéramos
diseñado. Llenos de ilusiones y deseos. Parecía que el mundo se abría ante
nosotros. Recuerdo las miradas, los abrazos, el roce de las manos, las sonrisas
y tantas cosas que solo pudieron pasar entre dos cómplices enamorados. Todo eso
se ha ido consumiendo. El amor ha sido desplazado por el tedio y la monotonía.
Todos los días es la misma
historia: un desayuno silencioso entre dos seres que no se toleran y siguen juntos. Hasta este momento no sé qué
es lo que nos mantiene unidos ¿Será la
soledad? ¿El miedo? ¿Tanta costumbre? Creo que mi cabeza está muy enmarañada.
Afortunadamente la mayor parte del día
estamos lejos. ¿Qué está pasando?
Pero esta
mañana todo parece diferente. La noto muy arreglada. Parece que usa vestido y
perfume nuevos. Esta feliz y se ve tan linda como cuando la conocí. Comienzo a
preguntarme porque el cambio, será que alguien más ha llamado su atención.
Termina su desayuno y mientras se prepara para irse me invade el deseo de
detenerla. No lo hago.
Ya es medianoche
y no vuelve. Los celos comienzan a acumularse como granos de arena en un reloj.
Cada segundo aumenta el golpe de mi corazón contra el pecho. El clima de la
madrugada no ayuda. La calle esta obscura.
¿Por qué tengo celos? Mil dudas me invaden ¿Estará con alguien?
Han pasado
algunas horas. Por fin llegó y solo me miró con desinterés. ¿Dónde estabas?, le pregunté. No contestó.
Subió las escaleras y cerró la puerta de la habitación. El golpe de la puerta
reverbero dentro de mí como un disparo. Su indiferencia me está matando. Siento
que el fin está cerca. Todos estos sentimientos me confunden. No la quiero
perder. Necesito consejos.
Me doy cuenta de que sigo enamorado de ella,
pero creo que ya es muy tarde…